Tiempo después, dado que el noticiario cayó en audiencia, Pilar fue recontratada, junto con
Ignacio Santos Pasamontes, pieza clave del
“EJE CUBANO” de la prensa nacional, dirigido por
Eduardo Ulibarri y
Armando González Rodicio, ambos del
Cartel de Llorente. La diferencia fue que en el nuevo contrato Cisneros Gallo y Santos Pasamontes devienen simples
empleados de Canal 7, a cargo del noticiario.
Deciden entonces
cuidarse y transforman el programa. No más análisis, no más broncas políticas, no más formación de opinión inteligente, de esa que puede malquistar algún político. En adelante Telenoticias despliega un noticiero “light” de sucesos, deportes y farándula.
De pronto, hace pocos días,
Pilar Cisneros Gallo vuelve a las andadas y procede a ridiculizar a
Rodrigo Arias, el
Primer Hermano de Costa Rica. Lo vaciló, lo vapuleó, lo hizo quedar en las las pantallas como un perfecto
tarado. El pobre ministro de la presidencia llegó por lana y salió trasquilado.
¿Cómo se atrevió Pilar a desafiar el poder de nuevo? ¿A cuenta de qué tal reincidencia? ¿Es que no escarmentó?
¡Jamás! Lo que ocurre es que esta vez Cisneros y Santos tienen órdenes y protección total del Cartel de Llorente, afectado por los megachorizos del rival Cartel de Heredia en el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Banco Improsa, relacionados con los bonos vendidos a China y la telefonía tica privatizada.
El cartel de Heredia decidió adjudicarse por sí y ante sí un achinado negocio de más de $400 millones; y el rival de Llorente no aguantó. Los giros de $2 millones del BCIE para repartir entre chupópteros menores del régimen, y de $1.4 que cobró Zumbado por dormir una noche y tocar acordeón en un tugurio, no son más que el “menudo” de los negocios que hay en juego. Y el préstamo de $30 millones girado a los familiares de Alfredo Ortuño apesta a comisión.
Pero lo gordo, lo sustancioso, “la carnita”, está en los teléfonos, juego donde el cartel Herediano goleó al de Llorente. Por eso la triangulación de bonos vendidos a China desde Improsa, (el banco de Ortuño) —operación que constituyendo deuda externa no pasó por el Congreso!— y la autoadjudicación de la telefonía privatizada, en perjuicio de Carlos Slim y sus socios locales, puede levantar el escándalo a niveles nunca vistos.
Podría fumigar a fondo la mafiocracia, dejándonos sin el Canciller Stagno, sin el Ministro de Hacienda Zúñiga y sin el representante ante el BCIE Ortuño. Podrían terminar todos, junto con los hermanitos Arias Sánchez, contándole a la ciega justicia el último Cuento Chino.
Campanada 491
10 de julio de 2007