Según se me informó telefónicamente ayer mientras recorría la zona sur del país, el expresidente Rodrigo Carazo convocó de urgencia a reunión en su casa de habitación, a un grupo de dueños de partidos políticos, con miras a una coalición de cúpulas para la elección del 2010. Posteriormente me enteré de que resolvieron que el próximo martes 7 de abril deberán todos acudir nuevamente con sus propuestas, a ver si logran ponerse de acuerdo en la manera de dar forma al pacto.
Aportarán los partidos José Miguel Corrales (Unión Patriótica), Rolando Araya (Alianza Patriótica), Álvaro Montero Mejía (Rescate Nacional), Walter Muñoz (Integración Nacional), Justo Orozco (Renovación Costarricense) y José Merino (Frente Amplio). Con esa actitud elitista repiten estos señores el error de exclusión de sectores y movimientos sanos, que los llevó a autonombrarse en la tarima del “No al TLC”, y precipitó el fracaso en el referéndum.
Es imposible que una coalición excluyente, fraguada en la oscuridad, a espaldas de las bases y las mayorías ciudadanas, por un expresidente que en su gobierno quebró la economía del país, y un grupo de partidos liderados por perdedores, logre motivar al pueblo para salir a trabajar y a votar por ellos, o quienes ellos impongan en sus listas. De "muertos insepultos que no se han percatado de su condición", habló en La Nación el columnista Rodolfo Cerdas.
Corrales perdió la elección de 1998, Araya la de 2002, Montero Mejía y Walter Muñoz todas en las que han participado, Justo Orozco no sacó ni un solo diputado en la elección pasada y José Merino no puede ser candidato a nada; ni a presidente ni a diputado. ¿Qué pueden ofrecer al pueblo estos caballeros juntos? Solo más de lo mismo.
Es imposible que una coalición excluyente, fraguada en la oscuridad, a espaldas de las bases y las mayorías ciudadanas, por un expresidente que en su gobierno quebró la economía del país, y un grupo de partidos liderados por perdedores, logre motivar al pueblo para salir a trabajar y a votar por ellos, o quienes ellos impongan en sus listas. De "muertos insepultos que no se han percatado de su condición", habló en La Nación el columnista Rodolfo Cerdas.
Corrales perdió la elección de 1998, Araya la de 2002, Montero Mejía y Walter Muñoz todas en las que han participado, Justo Orozco no sacó ni un solo diputado en la elección pasada y José Merino no puede ser candidato a nada; ni a presidente ni a diputado. ¿Qué pueden ofrecer al pueblo estos caballeros juntos? Solo más de lo mismo.
Conviene recordar que cuatro de ellos, junto con Ottón Solís, manejaron tras bambalinas toda la estrategia fallida de la lucha contra el Tratado de Libre Comercio. Corrales, Araya, Carazo, Merino y Solís escogieron a dedo a Eugenio Trejos, rector del ITCR (Instituto Tecnológico de Costa Rica), para dar la cara. Hoy Trejos, que es un hombre serio que ya los conoce, no está con ninguno de ellos ni participa en sus pequeños partidos y conciliábulos, en un esfuerzo digno por ofrecer un cambio. Trejos sabe que si no mantiene prudente distancia de los cohetes quemados, se convierte en uno más.
Además, la mayoría de esos grupos políticos están plagados de CHUPÓPTEROS y PENSIONADOS DE LUJO, que en tiempos de crisis continúan sangrando el erario público a su favor. Javier Solís, Montero Mejía y el propio Carazo son megapensionados que jamás se divorciarán de tan insolidario privilegio. Los costarricenses los queremos fuera de la política. ¡Basta de privilegiados dando órdenes!
La coalición de cúpulas que promueven Carazo Odio y sus amigos es solo más política tradicional: cero caras nuevas, cero ganadores, cero programas, cero soluciones, cero jóvenes, cero mujeres..., solo viejos políticos perdedores.
La buena noticia es que ¡NO LES VA A FUNCIONAR! Esta vez no permitiremos que estos señores se autonombren y se encaramen en la tarima para llevarnos a otro fracaso, como lo hicieron con el No al TLC. En Costa Rica se acabaron el cálculo político y el engaño.
Campanada 556
4 de abril de 2009



