Pocos, muy pocos días le quedan al famoso dentista Clodomiro Mora y a su esposa, la exjueza de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Sonia Picado Sotela, para impedir que sus comilludos amigos y feroces parientes, abusando de sus nombres y amparados por sus influencias, como “propietarios” legales de la Asociación Industrias de Buena Voluntad, despojen a los discapacitados pobres del Cantón de Desamparados.
Menos días aún le quedan al pueblo y las Iglesias de ese Cantón para unirse a los padres y las madres de las personas con discapacidad, en una acción cívica enérgica, eficaz para poner fin a los atropellos infames de los parientes y amigos de la pareja dentístico-jurídica Mora-Picado, y lograr que los discapacitados vuelvan a tomar posesión del edificio de donde los sacaron “legalmente” —con la fuerza pública, como si fueran delincuentes peligrosos— el pasado 15 de diciembre.
Menos días aún le quedan al pueblo y las Iglesias de ese Cantón para unirse a los padres y las madres de las personas con discapacidad, en una acción cívica enérgica, eficaz para poner fin a los atropellos infames de los parientes y amigos de la pareja dentístico-jurídica Mora-Picado, y lograr que los discapacitados vuelvan a tomar posesión del edificio de donde los sacaron “legalmente” —con la fuerza pública, como si fueran delincuentes peligrosos— el pasado 15 de diciembre.
La Institución atiende un total de 85 personas con diferentes discapacidades como síndrome de Down, Retardo Mental, Hipoacusia y otros; y en su mayoría son personas de extrema pobreza. Se financia en un 80% con fondos públicos -sí, con la plata del pueblo- por medio de partidas especiales en el Presupuesto Nacional y a través de los ministerios de Educación Pública y de Salud.
El terreno inscrito a nombre de la Asociación fue donado por la Municipalidad de Desamparados (¡…plata del pueblo!), y el edificio se financió mediante el aporte del salario de 1 día de los trabajadores de Costa Rica (¡…más plata del pueblo!) y de la Junta de Protecciòn Social (¡… todavía más plata del pueblo!)
¿Con qué autoridad moral los parientes y amigos de Clodomiro Mora y Sonia Picado sacaron a los discapacitados con la policía de las instalaciones?
¿Qué fin macabro persiguen?
¿Querrán dejar morir jurídicamente la Asociación para llevarse los bienes a otros Horizontes?
¿Cómo, por Dios, pueden usar la ley y los tribunales de justicia para maltratar así a una población pobre y desvalida, que la Constitución y las leyes obligan al Estado a proteger?
¿Están ya en Costa Rica el poder político y económico por encima de los derechos humanos?
¿Adonde están el gobierno y la Defensora de los Habitantes?
¿Adonde están nuestros valientes desamparadeños?
Dentro del mayor hormiguero de nepotismo que se haya visto, la hija de Clodomiro, empleada de la Dos Pinos, es quien preside esta Asociación desde que el dentista dejó ese cargo. Mora ocupó siempre la presidencia, especialmente mientras vivió su hijo discapacitado y era atendido en la institución.
Se cuenta que Luis Fishman, como diputado sacó una partida millonaria (de plata del pueblo!) para la beneficio de la Asociación, afirmando que no podía decirle que no a Clodomiro, su dentista, cuando le tenía metido el taladro entre la boca.
Pocos, muy pocos días les quedan a LOS PODEROSOS Sonia y Clodomiro para impedir que sus nombres queden inscritos en la historia de la infamia, como cómplices de un despojo perpetrado por sus más cercanos parientes y amigos, contra bienes y dinero que moralmente pertenecen a LOS MÁS DÉBILES E INDEFENSOS de un Cantón, y urgentemente necesitan 85 discapacitados desamparados en Desamparados.
El terreno inscrito a nombre de la Asociación fue donado por la Municipalidad de Desamparados (¡…plata del pueblo!), y el edificio se financió mediante el aporte del salario de 1 día de los trabajadores de Costa Rica (¡…más plata del pueblo!) y de la Junta de Protecciòn Social (¡… todavía más plata del pueblo!)
¿Con qué autoridad moral los parientes y amigos de Clodomiro Mora y Sonia Picado sacaron a los discapacitados con la policía de las instalaciones?
¿Qué fin macabro persiguen?
¿Querrán dejar morir jurídicamente la Asociación para llevarse los bienes a otros Horizontes?
¿Cómo, por Dios, pueden usar la ley y los tribunales de justicia para maltratar así a una población pobre y desvalida, que la Constitución y las leyes obligan al Estado a proteger?
¿Están ya en Costa Rica el poder político y económico por encima de los derechos humanos?
¿Adonde están el gobierno y la Defensora de los Habitantes?
¿Adonde están nuestros valientes desamparadeños?
Dentro del mayor hormiguero de nepotismo que se haya visto, la hija de Clodomiro, empleada de la Dos Pinos, es quien preside esta Asociación desde que el dentista dejó ese cargo. Mora ocupó siempre la presidencia, especialmente mientras vivió su hijo discapacitado y era atendido en la institución.
Se cuenta que Luis Fishman, como diputado sacó una partida millonaria (de plata del pueblo!) para la beneficio de la Asociación, afirmando que no podía decirle que no a Clodomiro, su dentista, cuando le tenía metido el taladro entre la boca.
Pocos, muy pocos días les quedan a LOS PODEROSOS Sonia y Clodomiro para impedir que sus nombres queden inscritos en la historia de la infamia, como cómplices de un despojo perpetrado por sus más cercanos parientes y amigos, contra bienes y dinero que moralmente pertenecen a LOS MÁS DÉBILES E INDEFENSOS de un Cantón, y urgentemente necesitan 85 discapacitados desamparados en Desamparados.
CARLOS ROBERTO LORÍA QUIRÓS
Campanada 313
27 de enero de 2006
Campanada 313
27 de enero de 2006



